No existe ningún producto de última hora que garantice una verbena tranquila, porque cada animal es diferente y las soluciones naturales necesitan tiempo de adaptación. Por eso hay que ser previsor y no confiar en una fiabilidad total.
Cada año, pocos días antes de San Juan, recibimos la misma pregunta: “¿Qué le puedo dar a mi peludo para que no tenga miedo de los petardos?”
Y siempre damos la misma respuesta: No hacemos milagros.
Sabemos que no es la respuesta que la gente espera recibir. Pero la realidad es que no existe ningún producto natural, y menos aún administrado a última hora, que garantice que un animal pasará la verbena tranquilo. Porque cada animal es único y cada organismo responde de una manera diferente. Y porque la mayoría de soluciones naturales necesitan tiempo para actuar.