Es importante detectar algunos de los primeros signos para actuar a tiempo:
🐾 Rigidez o dificultad para levantarse después de descansar.
🐾 Menos ganas de jugar o hacer ejercicio.
🐾 Evita subir escaleras o en el sofá.
🐾 Cojera ocasional o persistente.
🐾 Lame insistentemente alguna zona de las patas o articulaciones.
Si detectas alguno de estos síntomas, es recomendable realizar una visita al veterinario por
valorar el estado de las articulaciones y tomar medidas preventivas.